Vinos argentinos y catadores sub 30

Juliana 20 de noviembre de 2012 0
Vinos argentinos y catadores sub 30

Unos 25 jóvenes menores de 30 años de distintas provincias del país y de Brasil se reunieron en Rosario, Santa Fe, para juzgar y premiar a los mejores vinos argentinos de acuerdo a sus gustos, conocimientos, sensaciones y modos de relacionarse con la bebida nacional. Todo en el marco del concurso VinoSub30, que busca promover [&hellip

Unos 25 jóvenes menores de 30 años de distintas provincias del país y de Brasil se reunieron en Rosario, Santa Fe, para juzgar y premiar a los mejores vinos argentinos de acuerdo a sus gustos, conocimientos, sensaciones y modos de relacionarse con la bebida nacional.

Todo en el marco del concurso VinoSub30, que busca promover el consumo responsable del vino en las nuevas generaciones y escuchar sus opiniones para saber qué buscan a la hora de elegir uno para su consumo.

Rodeados de vinos y barricas en la Sociedad de Honorables Enófilos de Rosario, los jurados comenzaron las catas el pasado 14 de noviembre y durante tres días le demostraron a la industria vitivinícola que están ampliamente capacitados para juzgar la calidad de sus productos y consumirlos de manera apropiada.

En total, unas 300 muestras fueron degustadas en el marco del “único concurso de vinos que tiene en cuenta el parecer de los jóvenes”, como proclaman sus organizadores. Otras ediciones del concurso se realizaron en Mendoza, Cafayate, Buenos Aires y Madrid. Esta vez, VinoSub30 fue declarado de interés turístico por el Ente Turístico Rosario debido al potencial que despertó en la región y a la difusión nacional e internacional que tuvo.

Los Andes estuvo presente en la degustación y valoración de las muestras, puntuando cada una de ellas como jurado. Frente a sus copas y sus planillas, los jurados pudieron calificar distintos varietales con intensos aromas y elegantes cuerpos. Entre las muestras, presentadas por más de 50 bodegas, se calificaron cepajes como malbec, cabernet sauvignon, bonarda, merlot y blancos tranquilos como chardonnay, torrontés y sauvignon blanc, pasando por delicados rosados y espumantes y sofisticados blends.

Los nombres de las bodegas fueron reservados para no alterar la neutralidad de los jóvenes jurados. “VinoSub30 comenzó con su primera edición en 2004. Esta es la novena edición argentina y hemos hecho una vez el concurso en España. La idea básica fue acercar el vino a los jóvenes. Buscábamos la manera de ir haciendo que los jóvenes probaran los vinos y hablaran de ellos y surgió la idea concreta del concurso, como la primera acción para intentar involucrar a la industria y a los jóvenes y que sean ellos los que hablen, entre pares, de vino”, explica entusiasmado Daniel López Roca, director de Argentine Wines y uno de los organizadores del evento.

Y agrega, analizando el panorama actual de los concursos y publicaciones sobre vinos: “No tiene sentido que los grandes sigan escribiendo por los jóvenes. Todas las revistas son de gente de otras generaciones hablando para todos. Queremos algo específico y la única manera de hacerlo es que los jóvenes prueben el vino, lo degusten y lo puntúen y, de esa manera, dar un mensaje a los otros jóvenes”.

Pero la tarea no es fácil ya que durante años la industria vitivinícola demostró poco interés en esta franja etaria, desinterés que aprovecharon hábilmente sus principales competidores en el mercado: la cerveza y el fernet. Sin embargo, con acciones directas y el paso del tiempo, los jóvenes han vuelto a acercarse al vino y a capacitarse para lograr un mejor entendimiento de sus características.

“El consumo de vino en los jóvenes cambió mucho en los últimos 10 años. Hoy vas a un restaurante y ves vino en todas las mesas y eso no era así. Antes los jóvenes sólo pedían cerveza o gaseosa con la comida y hoy hay vino y conocimiento. Además, las bodegas están registrando este fenómeno. No obstante, comunicacionalmente hacen muy poco y generan productos con un prejuicio de qué es lo que toman los jóvenes”, detalla el también periodista especializado y jurado internacional de cata.

En este sentido también opina Luciano Rizzato, un joven mendocino especialista en marketing y comercio de vino que participó como jurado. “En Mendoza se debería suplantar otro estilo de bebidas y empezar a consumir vino e interiorizarse más ya que somos la octava capital del vino y la tierra del vino y sin embargo los jóvenes no consumen mucho”.

Rizzato insiste en llevar el vino a los jóvenes y no esperar a que ellos se acerquen, para lograr un mayor consumo. “Hay que hacer un poco más de degustaciones, mostrar el vino en otros ámbitos como en boliches y otros lugares que más frecuentan los jóvenes. Aunque las pequeñas bodegas no puedan hacer muchas degustaciones, creo que deberían hacerlas en puntos estratégicos y no sólo en vinotecas sino en áreas públicas”.

“En vez de hacer la previa temprano en un boliche, sería bueno hacer una degustación donde se les comente a los jóvenes las distintas variedades, empezando el acercamiento con vinos frescos con menos madera. Creo que a las nuevas generaciones no podemos ofrecerles vinos tan fuertes al iniciarse porque no los incorporan”, agrega convencido el jurado mendocino.

Por su parte, López Roca añade: “Con este concurso demostramos que hay un paladar joven que puede evaluar un vino que puede comprar y uno que no puede, por cuestiones económicas, pero que entiende de qué se trata. Por eso, a veces, vinos muy caros sacan medallas Sub30. Hay bodegas que lo entienden y otras que piensan por los jóvenes, hacen productos para ese sector y los envían al concurso porque creen que se trata de vinos para esa franja etaria. Queremos la visión del joven de lo que es el vino argentino, no la visión de los jóvenes de los vinos hechos para ellos, porque no tiene sentido”.

“Este concurso sirve mucho para saber la opinión de los jóvenes y conocer sus preferencias porque son los consumidores del mañana. Me gustó mucho participar y me sirvió como experiencia ya que no había estado como jurado en un concurso”, opina Rizzato.

Y concluye, entusiasmado: “Se degustaron muy buenos vinos; no hubo muestras con defectos, no tenían ni sedimentos. Estaban muy bien de vista y bien hechos. En mi opinión, se debería haber hablado un poco más de la zona de cada muestra porque en definitiva debemos tratar de dejar de lado la variedad y empezar a hablar de zonas donde hayan sido elaborados para apreciar las riquezas de cada vino. Acá se viene a puntuar al vino y a sacarle lo bueno”.

Al parecer, aún hay mucho camino por recorrer pero ya se realizan acciones directas para lograr posicionar tan noble bebida entre los más jóvenes. La participación en concursos como el VinoSub30 es un paso más en el sentido correcto.

En diciembre, los resultados de las degustaciones otorgarán las medallas a las muestras ganadoras y le permitirán conocer a la industria qué buscan las nuevas generaciones al tomar una copa de vino. Es que son ellas quienes han empezado a acercarse y a apoderarse del vino, generando un cambio en el paradigma del sector vitivinícola.

Enólogos, sommeliers, especialistas en marketing y periodistas, como los que oficiaron de jurados en Rosario, son quienes han iniciado la tarea de llevar el mensaje y serán los encargados de mantenerlo para que el vino vuelva a colmar las copas de los argentinos, rompiendo barreras etarias, económicas y regionales.

 

Fuente: http://www.unbuenvino.com.ar

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